Cuánto cuesta un candy bar en Madrid (y por qué el 'hazlo tú mismo' sale caro)
El candy bar es la zona de la fiesta con mejor relación coste-alegría: los niños lo asaltan, los adultos repiten y las fotos salen solas. La pregunta es siempre la misma: ¿lo monto yo o lo contrato? Vamos con números.
Montarlo tú: la cuenta real
Comprar 8 botes de cristal decentes (60–90 €), un soporte o carrito de usar y tirar (40–80 € y se nota), 5 kg de chuches (35–50 €), brochetas, bolsitas, cartelería (30 €) y una tarde de montar y otra de recoger. Total: 165–250 € en material que luego vive en un armario, más tu tiempo. Y el resultado depende de tu pulso con el celofán.
Contratarlo: qué incluye
Nuestro carrito candy bar de madera blanca con techo de listones cuesta 180 € por evento: llega montado, con botes de cristal, expositores y cartel, y nos lo llevamos al terminar. Las chuches y brochetas se añaden según invitados, y si quieres repostería (cupcakes, cake pops, galletas decoradas) sale de nuestro obrador a juego con la temática. Para 40 invitados, un candy bar completo con chuches ronda los 250–310 € — casi lo mismo que el «hazlo tú mismo», sin trabajo y con otra presencia.
Los tres detalles que marcan la diferencia
Los toppers temáticos en los botes (los personajes de la fiesta asomando en cada bote). Las brochetas montadas en latas personalizadas con el nombre del cumpleañero. Las bolsitas o cajitas para que cada invitado se sirva y se lleve: sin ellas, el candy bar se vacía en los bolsillos igual, pero sin gracia. Todo lo personalizado se imprime en nuestro taller.
Cuándo elegir carrito y cuándo mesa dulce
Cumpleaños infantil o fiesta informal: carrito con chuches. Comunión, bautizo o boda: mesa dulce completa con repostería, y el carrito como apoyo si hay muchos niños. En fiestas de empresa, el carrito con chuches y café funciona sorprendentemente bien como zona de conversación.


